Minicentro: cuando el Microcentro Porteño es de los Niños

Si tuviese que recomendar cuándo organizar una visita al Microcentro Porteño con los chicos, sería el día que se celebra Minicentro. Para los que me leen desde el principio, no es novedad que me guste y recomiende asistir a Minicentro. Yo ya fui en un par de oportunidades y la pasamos bárbaro, eso sí, llegando MUY temprano porque luego se pone más concurrido y si nunca escuchaste de éste nuevo festival abierto y gratuito al aire libre, organizado por el Gobierno Porteño con una frecuencia casi mensual, no dejes de leer y tomar nota.

Éste 29 de abril 2017, de 12 a 19 horas en Diagonal Norte entre Carlos Pellegrini y Esmeralda, el Microcentro se llena de niños, colores y actividades. Lo recomendable es acceder a través del Metrobús 9 de Julio y líneas C y D de Subte.

Minicentro es una actividad con aires de parque de diversiones para el disfrute de toda la familia, disruptiva y original, en un entorno comúnmente asociado la rutina laboral. Con muchísimas opciones, apunta a un público infantil de entre 4 y 12 años. La oferta incluye un amplio abanico de actividades gratuitas: artísticas, talleres de oficios, vestuario y máscaras, pedagógicas, deportivas, espectáculos musicales, show de acrobacia y juegos.

Entre las actividades propuestas por el Gobierno encontramos Deja tus rueditas, Placita de Escuelas Verdes, Simulador y Juego de realidad aumentada.

Con una ambientación especial, te vas a encontrar con entretenimiento permanente: Cuerpo Circense y acrobático compuesto por 15 personas que interactuarán con padres y chicos, 1 Cancha de futbol y 2 de futbol tennis, Plaza blanda para los más chicos (triciclo, sube y baja, inflable, juegos para saltar), 6 Juegos inflables de hasta 6 metros de altura, Maquillaje artístico para chicos, 3 Camas elásticas, 20 atriles para pintar, Cierre de evento con espectáculo musical para chicos

Entre mis preferidos se encuentran los Talleres didácticos:

“El cuento de siempre pero nada que ver” (Idea y realización: Zoe Di Rienzo).

Taller de Disfraces:  La idea es elegir un cuento clásico, trabajar en pequeños grupos, dividirlo en escenas (cada escena está a cargo de un grupo distinto) y cada grupo tiene que hacer el vestuario y armar el guión (básico y sobre eso se puede improvisar).  Al final presentamos nuestra versión adulterada del cuento original. Por qué la idea es no seguirlo al pie de la letra sino que sirva para tener un guión y sobre eso inventar y crear situaciones nuevas. Personajes de otros cuentos, dragones y lo que se les ocurra.

“Pequeñas arquitecturas iluminadas” (Idea y realización Mariana Lombard): Es una propuesta donde se  parte  de la construcción de maquetas sencillas de casas y edificios de papel plegado, que luego serán iluminadas gracias a la incorporación de un circuito electrónico básico. Se busca que los niños exploren distintas posibilidades de plegado en papel, que relacionen las cualidades conductivas y aislantes de los materiales y que puedan experimentar la realización de un circuito electrónico básico. Al finalizar la actividad todos tendrán su propia casa o edificio en papel iluminado y podrán armar barrios o incluso una ciudad al juntar las distintas arquitecturas producidas.

 El arte en juego: Taller de arte y experimentación de las formas: Geometrías: Este juego de composición y creación con fi guras geométricas propone un contrapunto entre dos mesas paralelas. Tangram: catorce juegos que invitan tanto a jugar con el principio original del Tangram -componer utilizando las siete formas- como a la creación libre de figuras. Triángulos: decenas de triángulos que proponen una creación casi infinita de tramas, ritmos y secuencias geométricas. Un desafío para los más grandes y un juego divertido para los más pequeños, y Colores: Láminas de gran formato con ilustraciones originales que invitan a tirarse al piso a compartir y jugar coloreando. El juego de construcción Habitadule genera un marco mágico e inspirador para los chicos. Es una propuesta creativa, comunitaria y tentadora para niños y no tan niños.

Minimento Show y taller de armado de instrumentos musicales con elementos de reciclaje.   

En cuanto a la comida que es un tema no menor en cualquier plan con chicos, los quioscos de la zona suelen permanecer abiertos, por lo que si te olvidaste de llevar snacks o bebidas, no es un problema. Minicentro cuenta con un Patio Gastronómico con Foodtrucks con oferta gastronómica para chicos (helados, panchos, chipa, papas fritas, hamburguesas. Todo a bajo costo) y Mesas para que lleves tu propia comida.

Ojo Se suspende por lluvia y te sugiero seguir las redes de los organizadores para más consultas y estar atento a cualquier modificación.

Éste programa se puede combinar con una visita a: Casa Rosada, el Museo del Bicentenario, el Cabildo Histórico Nacional, la Catedral Metropolitana, el Centro Cultural Kirchner (Ex Palacio de Correos)

1 Comment

  1. […] nuestras excelentes experiencias cada vez que fuimos, la última la encontrás en el post: “Cuando el Microcentro Porteño es de los Niños” que te invito a […]

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